Una institución que tiene claros los parámetros de su óptimo ejercicio es reconocida y legitimada en la sociedad. Más sólida aún es aquella que ha generado colegiadamente los criterios que caracterizan su buen desempeño a partir de la experiencia práctica y el conocimiento. En ese sentido, las instituciones educacionales están llamadas a alcanzar ese nivel, a través de prácticas pedagógicas y de gestión que apunten al mejoramiento de la calidad de los aprendizajes y, por cierto, la formación de estudiantes con claros principios valóricos llamados a ser agentes de cambio en la sociedad.

Bajo estos parámetros el Liceo Parroquial Teresita de Los Andes se rige por lo establecido desde las Orientaciones Pastorales y Educativas de la Iglesia, Programas de Estudio Ministeriales, normativa legal vigente y los dominios del Marco para la Buena Dirección y Marco para la Buena Enseñanza.
Ahora bien, para alcanzar nuestros objetivos es fundamental trabajar en unión con las familias, pues reconocemos en ellas la piedra angular de la formación de niños, niñas y jóvenes. Es así como, en conjunto, propiciaremos fuertemente la incorporación de ellos a la sociedad como ciudadanos cristianos, responsables, con principios, valores, espíritu de servicio y adaptación al cambio, de tal modo que continúen sus estudios, teniendo plena conciencia del valor de la fe y del aporte que pueden ser como verdaderos agentes de cambio en una sociedad que nos desafía permanentemente
El documento que a continuación se presenta define el camino que como comunidad “Liceo Parroquial Teresita de Los Andes”, nos proponemos para hacer vida este ideal. En estas páginas se presenta el instrumento de un sueño cuyo objetivo es transformarse en la guía y reflejo de la marcha educativa con profundo sentido cristiano, familiar y comunitario, para que acompañe todo el quehacer y vida de nuestra comunidad educativa.
